miércoles, 6 de agosto de 2008

Días

Hay días en los que me despierto y ya no queda nada.
Está todo por darse, está todo por encontrarse.
Son días que ayudan a la vorágine de los recuerdos. Son días que ni siquiera tienen un poco de verdadero.
Ese día te encontraré. Ese día te amaré.
Y ese día, por fin seré.

sábado, 2 de agosto de 2008

Letters

No era esa la manera de decirlo. Había muchas otras.

Pero así vos lo quisiste, y así es como debe ser. Es difícil darse cuenta que uno estaba cayendo, recién cuando se golpea contra el piso. Es difícil también seguir creyendo que aún puede levantarse. Pero lo más difícil de todo, es pensar que nunca se cayó.
Una carta es como un pájaro que viene a avisarnos que ya no puede volar.

Destino

Si quizás, lo único que queríamos era ser amados.

Pero el destino, que nada lo cura, ha llevado nuestras almas a pertenecer a otro lugar, a estar lejos y sin conexión. Y a veces, cuando estas cosas pasan, tienen remedio.

Pero a veces, cuando no tienen remedio, no queda más que llorar. Y es entonces cuando uno se pregunta: carajo, ¿qué estoy haciendo acá?

No hay respuesta, pues no hay contemplaciones. Pero tampoco la hay, pues la respuesta es la misma pregunta. ¿Por qué estoy preguntándome esto?

Y hagamos lo que hagamos, ya nada será igual. Pues el camino recorrido, arduamente o no, ha sido desaprovechado. Y las historias vividas, y los recuerdos, y las risas y las lágrimas, han sido vertidas en el manantial del no amor.

Y quizás la única esperanza que nos queda sea el destino, ese que quiso separarnos. Quizás la esperanza, sea hoy creer que nuestras almas volverán a juntarse, pues así está escrito...